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miércoles, 3 de noviembre de 2010

LLEGA LA LLUVIA

Salí al balcón del lugar donde trabajo, el clima esta pesado, hace un poco de calor y comienza a soplar una leve brisa tibia.  EL cielo comienza a cubrirse y el olor al ozono-según una profesora de biología medio loca que me enseñaba en la secundaría- o a tierra mojada,  como me gusta mas llamarlo, esta presente...y una vez mas vuelvo a aquello que guardo en mi alma como el tesoro mas preciado.
Te veo allí parado Juan, apoyado a un poste que sostiene el cartel que dice que allí para el colectivo 158.  Lo veo muy claro, tan real, tan mío.
Otra vez percibo tu perfume y tus labios sobre los míos, tus brazos en mi cintura y escucho, a una señora que pasaba, preguntarnos "¿Van a casarse?" Yo me río y te miro y ninguno de los dos contesta.
Continuamos así abrazados esperando el colectivo que me lleva a casa, me cantas una canción mirándome a los ojos...

                                                    "...como decirte que  partes en mil las esquinitas de mis huesos,
                                                        que se han caído los esquemas de mi vida, ahora que todo era perfecto
                                                        y algo mas que eso, me absorbiste el ceso y me desciende el peso
                                                        de este cuerpecito mío que se ha convertido en río..."

Y yo me derrito de amor y el tiempo pasa volando, y lo que para otros fueron largas horas para, mi solo han sido segundos; milésimas de segundo y no puedo dejar de tocarte y mirarte y besarte.
Hundo mi nariz en tu cuello y absorbo el aroma de tu cuerpo para llevarlo conmigo hasta que te vuelva a ver...
Me besas y me dices "nos vemos", subo a aquel infernal transporte que me lleva lejos de ti, me siento contra la ventana y, mientras me alejo, te sigo con la mirada hasta verte pequeñito parado allí, agitando tu mano derecha.

El cigarrillo se terminó y vuelvo a la realidad, entro a la oficina y me siento a escribir con tu perfume clavado aun en mí.






3 comentarios:

  1. En éste nuevo relato tuyo se conjugan 2 de los detalles que más pronto me despiertan recuerdos, la música y el olor. Te entiendo perfectamente. Muy tierno.

    Saludos

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  2. Por cierto, Alex, ¿por qué esa advertencia antes de entrar en tu blog? No creo que tenga nada especialmente escabroso como para esa señal de peligro, al contrario, me parece tan humano que eso lo hace recomendable para todos aquellos que buscamos compartir parte de nuestras vidas, tanto lo bueno como lo malo.

    Otro fuerte abrazo.

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