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jueves, 15 de julio de 2010

DESHONRANDO A VIRGO

Con un retazo de gasa en los ojos veía mi rededor, sabía que eso era posible, que era cierto, que al final me matarías, pero desidí seguir andando y despojarme de mi ropa en el camino para llegar con el alma desnuda ante tí, asi, pura, impoluta..
Lo sentía en la piel, en las entrañas, en el corazón, era una sensación que no me dejaba ser plenamente feliz,
se mantenia oculta, al  acecho, esperando saltar sobre mi y aplastarme.
Asi y todo seguí adelante y me entregué, y creí y soñé y armé castillos con sal fina y creé senderos de arcilla a la vera de las barrancas carcomidas por el río, sabiendo que en algún momento la base sedería...Y sedío.
Y yo ya no fui importante en tu vida y que me soltaste la mano en medio de una multitud histérica y perdida.
Y  lloré como un niño cuando se pierde en medio del gentío de una playa y no alcanzó el sonido de las palmas para que alguien me encontrara.
Y allí me quedé con el rostro rojo por el llanto y los puños cerrados, apretados por la impotencia de saber que pude haberlo evitado.
Pude haber omitido el color de tus ojos y el sabor de tus labios, pude ser frio y pensante, pude hacer honor a mi famoso signo zodiacal y analizar las señales, pude decirte que no en incontadas oportunidades y envolver mi corazón en su cofre de latón y largarme de allí con mis ojos aun nuevos, pero no lo hice, no quise, me quedé a cuidarte, a salvarte de los demonios y los sufrimientos sin darme cuenta que eran parte de tu carne y que muchas veces uno se acostumbra al dolor y es imposible dejarlo, como es imposible vivir sin corazón.
Pude haber sido menos idiota, pude no haber sufrido al pensar que podia morirme y saberte indefenso sin mi ¡Qué idiota! ¿Indefenso sin mi?
Pude haber evitado tanto dolor y oscuridad pero no lo hice, preferí amar y despues morir....preferí amar mil veces y morir diez mil.
Pude hacer caso de las señales pero dijiste lo que nesecitaba escuchar, lo  que viste necesitaba y despues pusiste mi cabeza sobre un tronco y bajaste la hoz y seguí amando porque asi lo preferí.
Pude haberlo evitado pero no tendría hoy algo que contar y no sentiría estas ganas locas de volver a  amar.
Tal vez ya no vuelva a morir.

1 comentario:

  1. ¿Bajaste al infierno? ¿Cómo fue que no nos encontramos allí?

    No vuelvas a morir...

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