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jueves, 3 de junio de 2010

CARTA AL PRIMER AMOR

El frío castigaba mi rostro...mi nariz llamativamente colorada por la acción del intenso viento de invierno y mi cuerpo parados frente a él, frente a la persona que una vez amé y que jamás pude borrar de mi mente y mi corazón.
Estaba allí para entregarle una carta que habia escrito hacia tiempo, cuando en algun momento de desesperanza y hastío mis ojos volvieron a verlo en mi memoria y mi corazón estallo de emoción y melancolía.
Escribí su nombre primero y luego desnudé mi corazón.

                                                                                                            Buenos Aires 13 de febrero de 2010


Juan:
Ha pasado un número impar de años desde que mi labios no rosan los tuyos, he recorrido miles de lugares buscandote y buscandome. Me he encontrado alli, sentado en el banco pintado de negro del boulevard de Parque Patricios, allí donde nos dimos el primer beso y me dijiste con tanta dulzura como era posible que no abriera tanto la boca...En el mismo banco donde te abrazé y una señora frente a nosotros intentaba tomar mate con la bombilla en la nariz.
Me dijiste como era tu vida y yo acepté las condiciones mientras me cantabas canciones de una gallega, a la que todo el mundo le dice drogona, al oido.
La lluvia grabó en mi memoria aquel momento y mi estómago aun hoy recuerda como revoloteaban las mariposas en su interior.
Es cierto que el tiempo fue demasiado breve y yo me quedé en la mitad por miedo o por demasiado amor. Hoy, cada vez que llueve puedo escucharte, puedo oler tu perfume (23 de amodil) y desde entonces he buscado en cada ser que se cruzó en mi camino ese sentir del amor inocente naciendo en mi, esa ilusión absoluta y dulce, ver brillar mis ojos cuando me miro al espejo, te busco en cada uno de ellos y ya he llegado a la cuenta de que jamas te encontraré, porque simplemente fuiste el primero, el único.
Siempre, pero te juro que siempre, voy a amarte, a escucharte y a olerte.
Y en sus manos la dejé con el único proposito de dejar esto que guardé, en las manos que corresponden.

2 comentarios:

  1. Si realmente lo pudo hacer, mis felicitaciones, así se sentirá mejor al haber podido decirle aquello a la persona que amó y sigue amando. Sin duda un descanso para el corazón.

    Un abrazo desde el Mediterráneo

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  2. Aun no he cumplido con eso,pero es una idea que nunca se disipa.

    Un abrazo

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